La empresa se enfrentaba al reto de gestionar varias suscripciones de telefonía móvil en distintos países. Su proveedor anterior no era capaz de ofrecer una solución que pudiera dar soporte a sus dispositivos en todo el mundo sin incurrir en elevados costes e ineficiencias operativas. Dado que más del 70% de las implantaciones de Ecomesure tienen lugar fuera de Francia, la tarea principal era encontrar un socio que pudiera ofrecer una conectividad internacional coherente y simplificar la gestión de numerosas conexiones.
Se solicitaba una solución que ayudara a mantener una conectividad de calidad en toda su huella geográfica global y, al mismo tiempo, redujera la carga administrativa relacionada con múltiples contratos de telefonía móvil de diferentes proveedores. Además, necesitaban optimizar el uso de datos para evitar costes adicionales.